ARRABAL CHARDONNAY –SAUVIGNON 2015
FERMENTADO EN BARRICA 

VINO ARGENTINO

BODEGAS GRAFIGNA SANTA SILVIA

Blanco fermentado en barrica

 

Chardonnay  50 %  y Sauvignon Blanc 50%

  13,5 % Vol. y Acidez total 5.21 grs./l Tártrica.   Temperatura de servicio 10-12 o C.
   

 

 

 

 

OBSERVACIONES DE LA CATA
A la vista presenta el clásico amarillo paja de intensidad media y ligeros reflejos dorados en la superficie. En la nariz encontramos aroma de cítricos, frutos tropicales y lácteos. En la boca se siente una grata acidez untuosa de intensidad media, persistencia media y en el retronasal confirma los aromas terciarios.

CONSUMO-GUARDA
Mantendrá sus cualidades por 5 años más.


GASTRONOMÍA
Se recomienda con todo tipo de pastas acompañadas de mariscos, aves, carnes blancas y pescados.

 

   
Lujan de Cuyo, Mendoza, Argentina

Antecedentes

La viticultura en Argentina se remonta a principios del siglo XVI, se cree que las cepas viníferas fueron transportadas desde España en 1551, llegaron a Perú al año siguiente y partieron desde Chile hacia Argentina. La primera viña plantada por el sacerdote Juan Cidró en Santiago del Estero, data de 1557. Poco después se fundó la ciudad de Mendoza.

El cultivo predominante fue siempre una cepa de las misiones, denominada criolla chica. Con ésta y con la cereza, otra clase argentina más resistente, se crearon los pilares de la industria vinícola. Teniendo en cuanta el clima caluroso y seco del país, los primeros colonos construyeron los embalses y canales de riego, y sentaron con ello las bases de la viticultura moderna. El flujo de inmigrantes europeos en la primera mitad del siglo XVIII fue seguido de una segunda oleada de colonos procedentes sobre todo de Italia, España y Francia, quines además trajeron consigo cepas de sus países, así como sus propios conocimientos respecto a la elaboración del vino. Destacando el agrónomo francés Miguel Aimé Pouget quien introdujo en el país las primeras cepas malbec, variedad de uva que ha logrado para la Argentina el sinónimo de calidad internacional indiscutible.

En cuanto a la producción de vino, Argentina ocupa el quinto lugar mundial y, con sus 208 000 ha, es sin duda el productor sudamericano más importante. No obstante, que después de llegar a las 320 000 ha en 1980, la superficie cultivada no ha cesado de disminuir, decadencia que se explica en parte por la reducción permanente del consumo nacional desde la década de los 70. Sin embargo, con un consumo anual de 54 litros por habitante, Argentina se mantiene en el cuarto lugar mundial.

Las Regiones

Las diez regiones vinícolas de Argentina son: Jujuy, Salta, Cafayate, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, La Pampa y Río Negro. Se concentran mayoritariamente en la estrecha franja oriental del país, que va desde el valle de Cafayate, a 25º de latitud sur, hasta la Patagonia, a 40º de latitud sur. Los viñedos se extienden sobre más de 1770 km de norte a sur. El centro de la industria vinícola es la provincia de Mendoza (a unos 960 km al oeste de Buenos Aires), de donde procede cerca del 70% de los vinos argentinos. La mayoría de los viñedos están situados en los valles y las mesetas de los Andes.

Mendoza

Es la región vitivinícola más importante de Argentina, se divide en cinco zonas que suman 140 000 hectáreas y que producen dos tercios del vino del país: Mendoza Septentrional, la región elevada del río Mendoza, Mendoza Oriental, valle del Uco y Mendoza Meridional. De temperaturas muy elevadas en el verano y muy bajas en el invierno, el clima mendocino es semiárido. Las precipitaciones apenas superan los 250 mm anuales. En la alta cordillera de los Andes nacen los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel, que, en dirección oeste-este, atraviesan la provincia.

 

CONTACTOS

Lic. Alejandro Guzmán Galán   aguzman@vinoyclub.com.mx

D.G. Áurea Magaña Ávila  amagana@vinoyclub.com.mx