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Observaciones de la
cata
De color rojo cereza
de intensidad media-alta con un marcado color violáceo en el
ribete. A la nariz grata presencia de notas de zarzamora y
frambuesa, especias como el chocolate o bien cacao. En boca
destaca su buen balance y estructura, bien lograda
astringencia y sabrosa acidez, persistencia media larga y en
el retronasal confirma su complejo carácter frutal y
especiado.
Consumo-guarda
Disfrútelo ahora y
considere que mantendrá sus cualidades por 5 años más.
Gastronomía
Es un vino con cuerpo por lo que se
recomienda con todo tipo de platillos de sabores intensos, por supuesto.
BODEGA |
Bonarda
Es originaria del Piamonte en Italia, se caracteriza a la
vista por sus colores rojo rubí, los violetas y en
ocasiones pasando por los púrpuras. En nariz es intenso y
se pueden encontrar aromas a frutos rojos-negros, o frutos
del bosque bien maduros, como frutillas, moras, cassis y
cerezas. Si tiene madera suele tener un fondo especiado al
que se le suman aromas a vainilla y tabaco. En boca una de
las características más importantes se ve expresada en la
suavidad de los taninos bien maduros y amalgamados con la
fruta.
Malbec
Oriunda de Cahors, en el suroeste de Francia, donde sólo
convence en casos excepcionales, es la variedad tinta más
importante de Argentina. Ello se debe entre otras razones,
a que el clima desértico, caluroso y seco de Argentina
favorece mucho más la producción de un vino tinto suave y
aromático.
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DEPARTAMENTO DE SAN RAFAEL, MENDOZA,
ARGENTINA
ANTECEDENTES
La viticultura en Argentina se remonta a principios del
siglo XVI, se cree que las cepas viníferas fueron
transportadas desde España en 1551, llegaron a Perú al año
siguiente y partieron desde Chile hacia Argentina. La
primera viña plantada por el sacerdote Juan Cidró en
Santiago del Estero, data de 1557. Poco después se fundó la
ciudad de Mendoza.
El cultivo predominante fue siempre una cepa de las
misiones, denominada criolla chica. Con ésta y con la
cereza, otra clase argentina más resistente, se crearon los
pilares de la industria vinícola. Teniendo en cuanta el
clima caluroso y seco del país, los primeros colonos
construyeron los embalses y canales de riego, y sentaron con
ello las bases de la viticultura moderna. El flujo de
inmigrantes europeos en la primera mitad del siglo XVIII fue
seguido de una segunda oleada de colonos procedentes sobre
todo de Italia, España y Francia, quines además trajeron
consigo cepas de sus países, así como sus propios
conocimientos respecto a la elaboración del vino. Destacando
el agrónomo francés Miguel Aimé Pouget quien introdujo en el
país las primeras cepas malbec, variedad de uva que ha
logrado para la Argentina el sinónimo de calidad
internacional indiscutible. |
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En cuanto a la producción de vino, Argentina ocupa el
quinto lugar mundial y, con sus 208 000 ha, es sin duda el
productor sudamericano más importante. No obstante, que
después de llegar a las 320 000 ha en 1980, la superficie
cultivada no ha cesado de disminuir, decadencia que se
explica en parte por la reducción permanente del consumo
nacional desde la década de los 70. Sin embargo, con un
consumo anual de 54 litros por habitante, Argentina se
mantiene en el cuarto lugar mundial.
Las Regiones
Las diez regiones vinícolas de Argentina son: Jujuy,
Salta, Cafayate, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan,
Mendoza, La Pampa y Río Negro. Se concentran
mayoritariamente en la estrecha franja oriental del país,
que va desde el valle de Cafayate, a 25º de latitud sur,
hasta la Patagonia, a 40º de latitud sur. Los viñedos se
extienden sobre más de 1770 km de norte a sur. El centro
de la industria vinícola es la provincia de Mendoza (a
unos 960 km al oeste de Buenos Aires), de donde procede
cerca del 70% de los vinos argentinos. La mayoría de los
viñedos están situados en los valles y las mesetas de los
Andes.
Mendoza
Es la región vitivinícola más importante de Argentina, se
divide en cinco zonas que suman 140 000 hectáreas y que
producen dos tercios del vino del país: Mendoza
Septentrional, la región elevada del río Mendoza, Mendoza
Oriental, valle del Uco y Mendoza Meridional. De
temperaturas muy elevadas en el verano y muy bajas en el
invierno, el clima mendocino es semiárido. Las
precipitaciones apenas superan los 250 mm anuales. En la
alta cordillera de los Andes nacen los ríos Mendoza,
Tunuyán, Diamante y Atuel, que, en dirección oeste-este,
atraviesan la provincia.
San Rafael
El departamento se localiza en la zona Meridional a 240
Km. al sur de la ciudad Capital de la Provincia de
Mendoza, posee una superficie de 31.235 Km2. Su territorio
está caracterizado por tres regiones bien definidas: la
cordillerana, la desértica y la llanura cultivada. Esta
última conforma un oasis de 70.000 hectáreas irrigadas por
las aguas de los ríos Diamante y Atuel que, originados en
las altas cumbres de la cordillera de Los Andes, se
desplazan hacia el este delimitando entre ellos el Valle
de San Rafael.
Los viñedos del departamento de San Rafael, están
implantados en una llanura de origen aluvial con suelos
minerales poco profundos. La cordillera de Los Andes, muy
próxima al área cultivada, es un elemento muy importante
en la caracterización del clima de la zona ya que actúa
como barrera infranqueable para los vientos húmedos del
Pacífico.
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